La Emperatriz en el Tarot de Marsella

En el Tarot de Marsella, la Emperatriz se lee como explosión creativa: un impulso joven, fecundo y seductor que brota con fuerza. Habla más de creatividad y palabra que de maternidad.
Cómo es la carta
Sentada de frente en un trono cuyo respaldo deja asomar unas alas, la Emperatriz lleva corona y una melena clara que le cae sobre los hombros. Con un brazo sostiene un escudo con un águila y con la otra mano un cetro rematado por un orbe con cruz, que apoya contra el cuerpo. Su vestido combina rojo y azul, con detalles amarillos en la corona, el cetro y el escudo. A sus pies asoma alguna planta. La figura llena casi todo el espacio, con una presencia muy frontal, sin paisaje ni decorado que la distraiga.
Diferencias con el Rider-Waite
En Rider-Waite-Smith la Emperatriz descansa en un jardín con trigo, un bosque y una cascada, y su escudo lleva el símbolo de Venus. Marsella la sitúa en un espacio sin paisaje, con alas en el trono y un escudo heráldico con el águila imperial, el mismo animal que acompaña al Emperador. La fertilidad que Waite dibuja con la naturaleza aquí se expresa con la postura y los atributos de poder.
Cómo se lee en la tradición de Marsella
Como número tres, la Emperatriz marsellesa se asocia a la explosión creativa que sigue a la acumulación del dos: algo que brota con fuerza, todavía sin experiencia. Muchos lectores la vinculan con la juventud, la seducción y la palabra fecunda, más que con la maternidad en sentido estricto. Algunos comentaristas leen el águila de su escudo como un ave joven, en pleno ascenso, lo que refuerza la idea de un impulso que aún se está formando. Conviene mirar si su energía apunta a algo concreto o se dispersa. Invita a dar forma a lo que estás gestando sin esperar a tenerlo todo claro.
Un detalle para fijarte
Fíjate en las alas que asoman tras el trono y en el águila del escudo.