Siete de Copas en el Tarot de Marsella

En el Tarot de Marsella, el Siete de Copas se lee como un amor que actúa hacia fuera: generosidad, cuidado de otros, vida afectiva rica. No tiene las ilusiones del Rider-Waite.
Cómo es la carta
Siete copas se reparten en filas alrededor de un eje central, con una copa en el centro y las demás distribuidas simétricamente arriba y abajo. Los tallos y las flores se enroscan entre ellas con abundancia, y la composición resulta más cargada que en los números anteriores. Las copas mantienen su forma de pie ancho y su colorido por franjas. La copa central, aislada entre las demás, actúa como punto de equilibrio. Sin personajes ni fondo, la carta transmite riqueza y actividad ornamental.
Diferencias con el Rider-Waite
Rider-Waite-Smith dibuja siete copas flotando entre nubes, cada una con una visión distinta: un castillo, joyas, una serpiente, un dragón, una figura velada. Es la imagen de las ilusiones y la elección difícil. Marsella no tiene visiones ni nubes: siete copas ordenadas. La idea de la fantasía engañosa viene de Waite; la carta de Marsella no la tiene.
Cómo se lee en la tradición de Marsella
El siete es la acción en el mundo, el momento de máxima actividad. Aplicado a las Copas, se lee como un amor que se proyecta hacia fuera, una generosidad que se ejerce, un sentimiento que actúa y transforma la realidad. Puede hablar de solidaridad, de cuidado de otros, de trabajo vocacional o de una vida afectiva muy rica en encuentros. La copa central rodeada por las demás sugiere un corazón que irradia. En negativo, dispersión emocional o darse demasiado. Muchos lectores lo vinculan con el Carro y su energía expansiva, aplicada aquí a los afectos.
Un detalle para fijarte
Localiza la copa central, aislada entre las demás.